Clínica Dental Jiménez Cameán

Tipos de cepillos interdentales

Los cepillos interdentales se distinguen en función de su color, tamaño, forma y el uso para lo que están diseñados. Tal variedad lleva a mucha confusión, así que nunca está de más aportar un poco de claridad en este tema.

¿Qué es un cepillo interdental?

Comenzamos explicando qué es este dispositivo. Los cepillos interdentales, también denominados interproximales, ayudan a limpiar los espacios entre dientes. Son más pequeños que los cepillos habituales.

Tipos de cepillos interdentales

La clasificación de estos aparatos es en base a su grosor y también la forma. Este último apartado da lugar a cepillos cónicos, rectos o cilíndricos, finos y ultrafinos. Dependiendo de su tipología tendrán distinto uso.

Los rectos o cilíndricos son efectivos para limpiar superficies cercanas a la lengua y los espacios entre muelas, mientras que los cónicos son ideales para limpiar implantes y la zona anexa a los aparatos de ortodoncia. Los finos y ultrafinos son los que se utilizan en espacios muy recudidos.

La gran confusión se da con los colores. El espectro de colores incluye de menor a mayor grosor los siguientes cepillos: rosa, naranja, rojo, azul, amarillo, verde, violeta, gris y negro, en una horquilla que va desde los 0,4 mm a los 1,5 mm.

¿Qué utilidad tienen estos dispositivos?

Los cepillos interdentales previenen la aparición de placa dental y enfermedades periodontales. Estas afecciones surgen por la insuficiente higiene bucodental entre dientes. La contrapartida es que son dispositivos que pueden provocar mayor sangrado de las encías.

El sangrado acabará desapareciendo en cuanto se encuentre el cepillo que mejor se ajusta a los espacios interdentales y se adquiera una técnica adecuada. Pueden ser usados por todo tipo de personas, pero son especialmente recomendables en aquellas que usan implantes dentales o entre quienes tienen problemas para eliminar por completo los restos de comida tras aplicar hilo dental.

En la elección del dispositivo hay que tener en cuenta su diseño ergonómico, que el cabezal sea cómodo y pequeño y que incluya filamentos suaves para no dañar las encías y el esmalte.

Su uso implica no ejercer mucha fuerza y adquirir una técnica correcta consistente en movimientos suaves de entro hacia afuera. Cuando se finaliza con este trabajo, hay que enjuagarlo con agua. La sustitución está ligada al nivel de desgaste de los filamentos. Y sobre la frecuencia de uso, pues cada vez que sea necesario, siempre como complemento al cepillado habitual.

Post a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola
¿En qué podemos ayudarte?